La arquitectura catalana del siglo XX puede dividirse según los periodos por los que pasó este pueblo. Las diferencias se dan dependiendo de la influencia, los materiales utilizados e incluso la economía del país (el Hospital de la Santa Creu i de Sant Pau, estuvo a punto de no ser construido por falta de ayuda financiera).
A partir de este punto de vista tenemos:
1.- Modernismo
2.- Novecentismo
3.- Anterior a la guerra civil: El Gatcpac
4.- Durante la guerra civil
5.- Después de la dictadura
1. Los primeros orígenes de la arquitectura Modernista en Cataluña se encuentran en la nueva Escuela Provincial de Arquitectura, creada en Barcelona en 1871 y dirigida por el arquitecto Elies Rogent i Amat (1821-1897). Antes de la fundación de esta escuela, las tendencias que condujeron hasta el Modernismo ya estaban presentes en la obra de arquitectos como Josep Domènech i Estapà quien, a pesar de sus tendencias eclécticas y su rechazo explícito del Modernismo, no pudo evitar las influencias de este estilo con construcciones próximas al Sezesionstyl austriaco.
Las tendencias que se manifestaban en Europa de recuperación del pasado arquitectónico medieval y que inició Viollet-le-Duc fueron también seguidas en Cataluña y completadas con aportaciones exóticas islámicas y otras. El papel de Doménech i Montaner (1849-1923) fue esencial para definir el "Modernismo arquitectónico" en Cataluña. Su artículo "En busca d'una arquitectura nacional", publicado en la revista "La Renaixença", muestra la vía para conseguir una arquitectura que refleje el carácter nacional catalán.Gaudí, Doménech i Montaner, Puig i Cadafalch, Enric Sagnier i Villavecchia, Rubió i Bellver y un gran grupo de excelentes arquitectos catalanes - algunos de ellos relacionados en la columna contigua - llenaron Cataluña de maravillosos edificios. Utilizando materiales de construcción tradicionales como el ladrillo, y nuevos (en aquel tiempo) materiales como el hierro, el Modernismo catalán desarrolló nuevas tecnologías (ver desvanes y balcones de La Pedrera, los desvanes de Bellesquard, el Palau de la Musica, o posteriormente las bodegas de Pinnell de Grai- ejemplos de lo lejos que pueden llegar las tecnologías en ladrillo o la decoración en hierro -. A pesar de todo, el Modernismo es un estilo básicamente orientado a un gran desarrollo de la decoración tanto en las fachadas como en los interiores. El Modernismo produjo un enorme desarrollo de las Artes Decorativas, ayudado por el "horror vacui", que impulsaba a decorar todas las superficies (ver la Casa Garí en Argentona o la Casa Mayaca en Barcelona como ejemplos).La arquitectura Modernista en Cataluña no se manifestó únicamente en edificios residenciales, sino que se expresó ampliamente también en edificios institucionales, religiosos, sanitarios y asistenciales, educativos, industriales y hasta en edificios de oficinas
2. El novecentismo es un movimiento arquitectónico que nace como reacción al modernismo. La impulsora de este movimiento fue la burguesía nacionalista, que querían conseguir una sociedad nueva, moderna y abierta al resto de países.
El novecentismo se puede considerar como una evolución del modernismo, pero sus características son muy distintas: consideraban que la esencia de la identidad catalana se encuentra en la serenidad y el equilibrio del clasicismo; intentaban potenciar la imagen del artista integrado dentro de una estructura social que debe ser mejorada a través del arte, la cultura y la enseñanza.
Para los arquitectos novecentistas, la mediterránea era símbolo de volumetrías puras y clasicismo. Se considera el año 1906 como año en que comienza el novecentismo, y el 1930 como el año de su desaparición. Al coincidir el modernismo y el novecentismo en una misma época, no se puede hablar de arquitectos exclusivamente novecentistas, porque sería muy difícil separarlos, así que los arquitectos de este periodo son considerados arquitectos de tendencia novecentista, como pueden serlo Jaume Torres, Josep Goday o Josep Puig i Cadafalch, este último, ahora, con un marcado estilo novecentista, que demuestra en obras como la casa Company (1911), la casa Puig (1917), o una de sus mejores obras: la Exposición Internacional de Industrias Eléctricas (1917), que acabaría formando parte de la Exposición Internacional de 1929.3. El GATCPAC (Grupo de Arquitectos y Técnicos Catalanes por el Progreso de la Arquitectura Contemporánea) es una asociación creada en Barcelona en 1929 por un gran número de arquitectos con la intención de unir las fuerzas para crear una arquitectura moderna. Un año más tarde se creó su homónimo en el resto de España: el GATEPAC. Estas asociaciones tuvieron una vida muy corta, ya que acabaron con el estallido de la Guerra Civil. El GATCPAC tubo mucho éxito, al contrario que el GATEPAC, gracias a que la Generalitat se fijó en ellos y les encargaba obras sociales de gran importancia, como el hospital de la Vall d´ Hebron. Los arquitectos que resultaron más importantes para mantener a flote el GATCPAC fueron Josep Lluís Sert y Josep Torres, que se conocieron cuando estudiaban juntos en la Escuela de Arquitectura. Empezaron a trabajar juntos en 1930 en un estudio que tenía Sert, donde practicaron una arquitectura de renovación. La sociedad termina al estallar la guerra civil.4. Las reacciones del gobierno una vez acabada la Guerra Civil no se hicieron esperar: inhabilitaron a gran cantidad de arquitectos de la República obligándolos al exilio. Los arquitectos que todavía quedaron de la limpieza que se realizó se vieron obligados a cambiar su forma de entender la arquitectura y a cambiar, también, sus estilos característicos por otros de carácter nacionalista e historicista. Durante estos primeros años la arquitectura tiene un papel muy importante en el país, ya que hay que reconstruir todo lo que se destruyó durante la guerra, aunque en el caso de Barcelona no fuera mucho. Como restauraciones más importantes que se llevaron a cabo durante la posguerra en la ciudad, hay que destacar la reconstrucción de la plaza Nova y la calle del almirante Cervera, ambas en la barceloneta.
Este periodo está caracterizado por la llegada a la ciudad de gran cantidad de inmigrantes que huían de las represiones del franquismo y que, al no tener dinero para poder comprar casas, se agolpaban en poblados de barracas situados a las afueras de la ciudad. Todo esto, juntado a que se cerraron las fronteras para que no llegara nada de otros países, significó un retroceso en la arquitectura de Barcelona, ya que no podía recibir las nuevas tendencias que había en Europa.5. Una vez acabada la dictadura se comienza a corregir la mala planificación urbanística que hubo durante esos años, en los que no se construyeron prácticamente ninguna plaza ni ningún parque. Se emprenden acciones para disponer de suelo de propiedades públicas, que se utilizarían en la construcción de plazas y parques, como la Plaza dels Països Catalans, obra de Helio Piñón, Albert Vilaplana y Enric Miralles, o el parque de la estación del norte, obra de Andreu Arriola, Carme Fiol y Enric Pericas. Barcelona fue, sin duda alguna, la ciudad donde se realizaron más obras arquitectónicas, gracias a su designación como sede de los juegos olímpicos de 1992. Esta regeneración urbana de la ciudad llegó incluso a los barrios más marginales, como la reconstrucción del barrio Baró de Viver, llevada a cabo por Josep Emili Donato. Durante estos años son numerosos los arquitectos que se asocian para formar grupos. Algunos de ellos son: - Grupo PER (Clotet/Tusquets): estos dos arquitectos se asocian en 1964 para formar el grupo PER. Este grupo se caracteriza por cuidar extraordinariamente el diseño de interiores. Sus obras más destacadas en Barcelona son: la casa Gil Sala y el edificio de viviendas Fullà. También hay que destacar el proyecto de ampliación, restauración y remodelación del Palau de la Música Catalana. - Jordi Garcés y Enric Soria: asociados en 1970, su actividad arquitectónica se centra en su participación en edificios históricos. Entre sus obras hay que destacar el Hotel Plaza, el Cinema IMAX y la remodelación del edificio del Museo de la Ciencia. - Roser Amadó y Lluís Domènech: arquitectos asociados desde 1975, ambos especializados en urbanismo, sus obras se caracterizan por un estilo racionalista y funcionalista en las que valoran los aspectos urbanos de la arquitectura. Entre sus obras hay que destacar la rehabilitación de la Editorial Montaner y Simón, transformada en la fundación Antoni Tàpies y la construcción del Archivo de la Corona de Aragón. - El Taller Bofill: es un taller fundado en 1960 por Ricardo Bofill en el que trabajan un gran número de especialistas (Manuel Núñez, Ramón Collado, Peter Hodgkinson...). Del Taller Bofill han salido obras de gran belleza, como el edificio “Walden-7”, situado en Sant Just Desvern, que pretendía ser una especie de ciudad y acabó fracasando. Actualmente se encuentra en estado ruinoso.
Bibliografía:http://www.geocities.com/regorogiram/ciencia/arquitectura/arquitectura2.html
http://www.gaudiallgaudi.com/EA001.htm
http://www.gaudiallgaudi.com/EA001.htm

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